miércoles, 21 de octubre de 2015

Educ.ar en la escuela: debates acerca de las tecnologías en la enseñanza (de) hoy.

La primera unidad está constituida por la presentación de los invitados especiales a modo de bienvenida.

Rebeca Anijovich
Profesora en Ciencias de la Educación y Psicología. Hizo una Maestría en la Universidad de Buenos Aires en Formación de formadores.  Se dedica a la docencia y a la investigación. Escribió varios libros para la formación docente, con la evaluación y con el trabajo en aulas heterogéneas.  Trabaja en la U.B.A. y en la Universidad de San Andrés.

Daniel Feldman
Profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Especialista en didáctica y curriculum.

Inés Dussel
Pedagoga, formada en Ciencias de la Educación. Educadora. Investigadora. Trabaja en este momento en el Departamento de Investigaciones Educativas de  CINVESTAV-IPN en México.  Trabajó mucho tiempo en FLACSO Argentina. Esta investigando hace varios años el uso de las nuevas tecnologías, y sobre todo, de las pedagogías de la imagen en la educación.

Sandra Nicastro
Pedagoga. Licenciada en Educación. Su especialidad es el análisis institucional de la escuela. Es también profesora, pero en sus palabras lo que la define hoy es: "pensar la escuela, pensar a la gente en la escuela, y hacer foco allí".

Cecilia Sagol
Licenciada en Letras. Editora de contenidos educativos, en estos últimos años también se dedico a los contenidos educativos digitales. Coordinadora de contenidos del portal Educ.ar del Ministerio de Educación de la Nación.

Myriam Southwell
Pedagoga. Se ocupa de temas de trabajo docente. Es investigadora independiente del CONICET. Trabaja en la Facultad Nacional de La Plata, en FLACSO Argentina y en Universidad Pedagógica de la Provincia de Buenos Aires.

Emilio Tenti Fanfani 
Sociólogo. Ha sido más investigador que docente. Trabajó en organismos internacionales relacionados con la educación: UNICEF y UNESCO. Actualmente es profesor de Sociología de la Educación en la Facultad de Ciencias Sociales de la U.B.A. Es también consultor de la Organización de Estados Iberoamericanos para realizar trabajo académico en la Universidad Pedagógica de la Provincia de Buenos Aires.

Luego de leer los textos sugeridos por los diferentes autores se nos propuso participar de un foro en el que nos presentamos a través de las siguientes consignas:
-  reproducir textualmente (o casi) dos líneas de esa cita destacada de uno de los especialistas invitados a este MOOC
- comentar brevemente por qué ese fragmento (recuerden no mencionar el autor ni dar pistas demasiado obvias) es para ustedes interesante.
- compartir algunos detalles importantes sobre ustedes con el grupo (¿se desempeñan como docentes o no docentes?, ¿Qué asignatura enseñan?, ¿en qué jurisdicción?, etcétera).

Fue muy interesante leer las intervenciones de los cientos de participantes con experiencias tan distintas.


 

 

sábado, 17 de octubre de 2015

Museo Xul Solar



El martes 6 de octubre visité el Museo ubicado en la calle Laprida 1214, en el barrio de Recoleta.  En el momento que llegamos no había más personas que las que trabajan allí.

 
Al ingresar, el personal del Museo, nos indicó como recorrer el espacio que se encuentra organizado cronológicamente.
 
 
El folleto disponible cerca de la entrada explica:

La Fundación Pan Klub Museo Xul Solar es una institución dedicada a preservar y difundir la obra del pintor argentino Alejandro Xul Solar y tiene como objetivo desarrollar y promocionar la cultura en sus diversos aspectos.  

Fue creada en 1986 cuando Micaela Cadenas  - esposa del artista – y Natalio J. Povarché decidieron fundarla, respetando los planes originales de Xul, tal como él había pensado el Pan Klub a fines de la década de 1930: un espacio creado con un fin cultural para la reunión de intelectuales y artistas.

El Museo fue inaugurado el 13 de Mayo de 1993. Las obras que se exhiben fueron seleccionadas por el mismo Xul Solar para el Plan Klub. Estas constituyen la muestra permanente del Museo junto con objetos, esculturas y documentos que pertenecen a su archivo personal. Asimismo, la Fundación conserva la vivienda particular del artista la que, además, alberga su biblioteca de cerca de 3500 volúmenes.”
Al recorrer el Museo encontré varias obras conocidas, esculturas en madera, y hasta su propia baraja de tarot pintada a mano, todo impreso con su particular estilo.
 
Cuando ya habíamos recorrido la mayor parte de la muestra, ingresó al Museo un grupo de niños de 5 años con sus maestras. Con curiosidad nos acercamos a escuchar sus comentarios y las intervenciones de las docentes, y nos sorprendimos al reconocer que los alumnos conocían al artista y respondían a las interrogantes que se les planteaban. 
 
 
Después de la visita, investigando la página web del Museo descubrí que contiene un sector dedicado a la educación en donde brindan material educativo para los diferentes niveles.
A continuación comparto el link:
 
 

Para conocer un poco de la vida del artista

Xul Solar nace el 14 de diciembre de 1887 en San Fernando, provincia de Buenos Aires, bajo el nombre de Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari.
La educación familiar que recibe tiene una sólida base musical: su abuelo Alexander Schulz era compositor y de su padre Emilio hereda una cítara que, de joven, aprende a tocar.  Esto explica que dentro de su extensa producción, haya creado una serie de obras con títulos que hacen referencia directa a la música: San Danza, Barreras melódicas, Cinco melodías, Coral Bach, Impromptu de Chopin, entre otras. Su vocación se encontró siempre dividida entra la música y la pintura.
En 1905 Xul ingresa en la Facultad para estudiar arquitectura, pero abandona sus estudios.      
En 1912 viaja a Europa. Allí se enriquece con experiencias, conoce a otros artistas, visita museos y galerías, librerías y bibliotecas. Se vuelca al estudio, a la investigación, a la astrología, asiste a reuniones filosóficas y religiosas. Desde 1916, las obras de Xul son combinaciones de signos y símbolos; crea un lenguaje verbal y visual particular que coincide con la búsqueda de sus intereses espirituales.
Los primeros años de la década del 20 fueron de gran creatividad para Xul. El rol del color y la simplificación de las líneas y los planos, el agregado de letras y números corresponden a una nueva forma de abordar la imagen. La técnica de la acuarela le permite lograr transparencias y veladuras, colores con riqueza de tonos y matices. Incorpora nuevos signos a sus obras: banderas, inscripciones enigmáticas, letras y números que responden a una simbología oculta, cabalística y personal.
En mayo de 1914, Xul conoce en París a Aleister Crowley, “el Mago”, uno de los ocultistas más significativos del siglo XX. Diez años después, éste le enseña a sistematizar la manera de tener visiones a través del I Ching. Los San Signos, uno de los textos más importantes escritos por Xul, es el resultado de las prácticas enseñadas por Crowley.
En 1924 regresa definitivamente a la Argentina, con la idea de realizar una revolución en el arte local. A su ocupación de pintor se añaden las de escritor, traductor e ilustrador de notas.
En su introducción en el ambiente intelectual de la Buenos Aires de aquellos años conoce a Jorge Luis Borges con quien mantendría una larga amistad.  
En noviembre de 1924 la familia adquiere la vivienda de la calle Laprida 1214, domicilio definitivo del artista y actual sede del Museo Xul Solar.
Sus interés lo llevaron al estudio de la astrología, la Cábala, el I Ching, la filosofía, las religiones y creencias del Antiguo Oriente, de la India y del mundo precolombino.
Se ocupó también de dos lenguajes artificiales (el necriollo y la panlegua) y del panajedrez; propuso una modificación de la notificación musical y del teclado de piano e ideo un teatro de títeres para adultos entre muchas otras cosas.

 


domingo, 4 de octubre de 2015

Opera Garnier



Durante mi estadía en París visité la Opera Garnier, también llamada Palacio Garnier, que debe su nombre al joven arquitecto que diseñó el edificio: Charles Garnier.

Este fue elegido entre cientos de arquitectos que presentaron sus proyectos para la creación de un nuevo edificio para la ópera a pedido de Napoleón III.

La construcción comenzó en 1860 y finalizaría en 1875. El trabajo fue realizado por 14 pintores y artesanos y 73 escultores. También se construyó una avenida que une la ópera con el Palacio de las Tullerías.

Este teatro había sido la sede de la Ópera y Ballet parisina desde 1821, en donde se presentaron las más grandes piezas, y donde prosperó el ballet romántico.

Desde el comienzo del recorrido es posible imaginar el lujo y la riqueza de las personas que acudían a la ópera en aquella época. 

Una gran escalera de mármol blanco, rojo y verde une los niveles del edificio, otorgando a su vez la posibilidad a los espectadores de lucir los imponentes vestuarios con los que concurrían a la ópera. En este ámbito se reunían los miembros de la alta sociedad parisina.

El edificio cuenta con varios vestíbulos por los que el público paseaba durante los entreactos y en donde están actualmente expuestos vestuarios utilizados en diferentes obras presentadas en la Opera a lo largo de la historia.
Los salones se encuentran decorados con columnas, pinturas, lámparas y esculturas. El color dorado y la utilización de oro se destacan en el espacio.

 
Cerca de las puertas de los palcos se presentan bustos de personalidades famosas que asistían regularmente a los espectáculos ofrecidos en el Palacio Garnier. En uno de estos palcos, más precisamente en el n° 5, transcurren los hechos que Gastón Leroux narra en su novela “El fantasma de la Opera”.

La sala cuenta, aproximadamente, con capacidad para 2000 espectadores. Posee asientos de terciopelo rojo, y una gran pintura de Chagall en el techo. De todos modos no pude apreciarla detenidamente, a causa del ensayo que se llevaba a cabo en dicho espacio.

En la biblioteca, se encuentran en exhibición las maquetas realizadas en escala, de las escenografías diseñadas para diferentes espectáculos.

Recorrí el espacio escuchando un audio guía que me ayudó a descubrir los distintos rincones del imponente edificio. Mientras caminaba por el Palacio pude imaginarme a los asistentes con sus elegantes vestidos, y me pregunté muchas veces como pudieron realizar semejantes espacios hace más de cien años.   

Me sentí una niña descubriendo, explorando y sorprendiéndome con la historia del lugar.





 
 

 

¿Cómo llegué aqui?

A continuación de leer todos los relatos me senté a escribir. Lo primero que pienso entonces es “¿Cómo llegué aquí?”.
Soy de las que nunca soñó con ser maestra, menos de nivel inicial, pero después de empezar distintas carreras (que jamás termine), un día se me ocurrió estudiar algo que siempre me encantó hacer: cocinar. Varios años trabajé como cocinera y hasta pude tener mi propio local de tortas. Pero fue mi último trabajo en la cocina el que me trajo hasta acá.
Durante cinco años cociné para un comedor de un colegio y parte de mi trabajo era, a la hora del almuerzo, ayudar a las maestras. Disfrutaba mucho compartir este momento, sobre todo con los más chiquitos.  Me gustaba mucho trabajar en un colegio, pero con el tiempo fui descubriendo que no precisamente desde la cocina. Así fue como en el 2012 me decidí y me anoté, al fin, en Normal n°10 para estudiar esta carrera.
Tengo un montón de recuerdos de mi paso por el Jardín como alumna: el olor a jazmín del patio, el rincón donde me encantaba jugar con los bebotes, las salidas con la señorita Paquita y el día que me golpeé la boca con el trepador y sólo la señorita Susana pudo consolarme; entre otros.
Hace dos años, mi sobrina más grande empezó el Jardín en el mismo colegio al que fuimos mis hermanos y yo cuando éramos chicos, y para mi sorpresa al volver me encontré con mi señorita Paquita. Le conté mis recuerdos, y en especial le confesé que comparto con Ainhoa un secreto que ella me contó: cada vez que paso con mi sobrina cerca de una puerta chiquita (las de chapa en las que están los medidores de metrogas) le digo que ahí viven duendes que no se animan a salir de día porque hay mucha gente.
Paquita se puso a llorar, y yo en ese momento no entendí porqué. Hoy que trabajo en un Jardín maternal, creó que puedo entenderlo un poco mejor. Debe ser emocionante encontrar treinta años después su “huella” en mí.
En este camino encontré docentes, compañeras de trabajo, amigas del profesorado de las que aprendí muchísimas cosas. Y descubrí que espero ser una maestra que sepa contener, transmitir y transformar a aquellos que compartan sus días conmigo en el Jardín.

sábado, 13 de junio de 2015

Relación Familia – Escuela. Cómo conseguir el apoyo de las familias en la educación de los hijos


En esta video conferencia, Oscar González, profesor de educación primaria, reflexiona sobre la comunicación entre las Instituciones y las familias de los niños que concurren a estas.

Primera parte: La difícil relación entre familias y escuelas

Consideraciones previas

En la actualidad el conflicto predomina en todos los ámbitos. Se vive una crisis a nivel social, educativo y de valores, que tiene consecuencias sobre la educación.

José Antonio Marina explica que existen dos tipos de problemas: los teóricos, que se resuelven cuando se conoce la solución; y los prácticos, que se solucionan cuando se logra poner en práctica la solución.  El problema de relación entre las familias y la escuela, se considera del tipo práctico ya que a pesar de saber lo que hay que hacer para solucionarlo, no se logra en la práctica.

Este conflicto se caracteriza por la desconfianza mutua. Las familias se quejan de los docentes y los docentes de las familias que reciben.

Hay que revertir esta situación buscando puntos de encuentro en el equipo educativo formado por las familias y las escuelas.

A pesar de que ambas partes anhelan tener una buena relación, las familias esperan que las escuelas cambien, y viceversa. Refiriéndose a esta cuestión, González plantea: ¿Por qué no cambiamos todos?

Tipos de familias

Basándose en la  clasificación de Coleman, simplifica la teoría y plantea la existencia de cuatro tipos de familias:

·         Preocupadas por la educación de sus hijos: se definen por el compromiso. Participan, asisten a las reuniones, colaboran con el profesor, asisten a las actividades. Son familias que valoran la figura del profesor y lo trasladan a sus hijos.

·         Despreocupadas por la educación de sus hijos: delegan la educación a las escuelas. No participan, ni asisten. No aportan valor a la educación.

·         Preocupadas en exceso por la educación de sus hijos: regularmente quieren tener entrevistas con los profesores. Preocupación exagerada por la educación y por las notas de sus hijos.

·         Ausentes, desconectadas de la educación: No adaptadas a la realidad educativa. Desconectadas. Niños ausentes. Familias con experiencias desagradables en relación a la escuela.

En el Siglo XX se transformó la estructura familiar, fracturándose el modelo tradicional. Hoy existen familias monoparentales, homosexuales, “mercuriales” e inmigrantes y esto tiene repercusión en el plano educativo ya que la Escuela deberá tener contacto con todas ellas.

Características relación familia escuela

Actualmente, a nivel general, esta relación se caracteriza por la desconfianza.

Este desencuentro se produce por desconocimiento. La familia desconoce lo que sucede en la escuela, y la escuela desconoce lo que sucede con las familias. Las dos partes utilizan un doble lenguaje, perdiéndose el principio de sinceridad.

La solución a este desencuentro es conocer, comunicándonos, preguntando “¿Qué está ocurriendo?”, analizando y actuando. Actualmente saltamos los primeros pasos y simplemente actuamos, lo nos lleva incrementar el desencuentro.  Necesitamos encontrar tiempo para dialogar, tiempo para escuchar lo que nos están diciendo. Construyendo de esta forma, una base de confianza.

Educar en equipo, compartir

La responsabilidad educativa no puede caer solo en la escuela, debe ser una tarea compartida entre familia y escuela. Educar con la familia, integrada, trabajando en un proyecto común. El beneficiario es el niño.

Para actuar como un equipo hay que buscar espacios de reflexión en los que se pueda compartir la educación de los niños, dentro o fuera del espacio lectivo. De forma tal que se pueda hablar sobre criterios educativos, información del niño o valores en los que debemos ponernos de acuerdo. En todos los centros debiera existir una escuela de padres y madres, ofreciéndoles así un tiempo para compartir, dialogar y que se sientan parte de la solución a sus problemas.

Segunda parte: Promover la participación.

¿Participan las familias?

Sí, pero no lo suficiente.  Los profesores se quejan de que los padres no asisten a las reuniones. Por otro lado, la mayoría de las veces concurren las madres, dejando la figura paterna fuera del ámbito educativo.

¿Por qué no participan?

Por causas diversas entre las que se encuentran:

-          Ausencia de pertenencia. Sienten que no pertenecen a esa comunidad. Individualismo.

-          Por desconocimiento. Falta de información.

-          Despreocupación. Dimisión.

-          Desmotivación.

-          Dificultades para asistir.

Formas de participar en el centro educativo

ü  Reuniones. Tiempos para dialogar, lugar de encuentro que debe permitir que las familias hablen. Objetivos claros, preparadas especialmente para los grupos.

ü  AMPAS. Asociaciones de madres y padres.

ü  Consejos escolares.  Las familias deben estar dispuestas a colaborar o compartir, de otra forma se agranda aún más la brecha.

ü  Escuelas de padres y madres. Psicólogos, pedagogos y docentes que acompañan a las familias.

ü  Otras formas. Ideas de las familias, colaboración desde casa, deberes, seguimiento diario.

Medios para mejorar estas relaciones y promover la participación.

Ideas para mejorar la comunicación entre docentes y familias:

-          Sinceridad.

-          Hablar y escuchar.

-          Trabajar desde la humildad.

-          Reconocer errores.

-          Aprender y ceder.

-          No invadir la intimidad del otro.

-          Tener en cuenta qué decimos y cómo lo hacemos.

-          No faltar respeto.

Las convocatorias deben ser precisas para que no pierdan importancia.

Otros medios para comunicarnos pueden ser: folletos, cartas, manuales, página web de la institución, e mails, blog, redes sociales, etc.

Tercera parte: Ideas para pasar a la acción y establecer una alianza familia-escuela.

Ideas e iniciativas interesantes

×  Comunidades de aprendizaje: grupos interactivos en las aulas.

×  PTA: Parents and Teachers Association. (Solo en Estados Unidos) Trabajan de manera conjunta. Implican a las familias en la educación. Entran en las aulas, participan.

×  Movilización educativa: José Antonio Marina plantea que “para educar a un niño hace falta la tribu entera”.  Toda la sociedad implicada en la Educación.

×  Ciudades educadoras: movilización al igual que Marina pero a nivel local. Propuestas hechas a nivel político que no siempre funcionan realmente.

×  Buenas prácticas: implicar a las familias en los proyectos, actividades de bienvenida y despedida, firmar un compromiso entre la familia y el centro educativo, etc.

Propuesta: Alianza Educativa.

Pretende conseguir una alianza entre la familia y la escuela para trabajar en conjunto, para participar y colaborar aportando ideas de ambas partes.

Se realizó un proyecto llamado Optimismo educativo, consistente en una revista online,  a través de la cual con escritos de docentes, familias y colaboradores se habla de soluciones o posibles soluciones a problemas educativos.

El objetivo de la propuesta es que todos vayamos en la misma dirección, haciendo aportes que puedan ponerse en práctica en beneficio de la educación.  

 

*http://www.smconectados.com/SMCR_Conferencia_Relacion_familia_escuela.html

martes, 9 de junio de 2015

Del Arte a la Educación. Criterios y Experiencias.

El segundo encuentro de este seminario-taller, realizado el sábado 30 de Mayo, en la ENS N° 10, tuvo como título "Del objeto a la metáfora".
 
La jornada comenzó con la lectura de un texto a la luz de un vela. Partiendo de allí nos sumergimos en un espacio preparado con telas y música instrumental, una especie de laberinto que deberíamos recorrer en silencio ayudándonos con la luz de una linterna.
 
Luego de recorrerlo por varios minutos nos propusieron elegir algún objeto de los preparados en las mesas acomodadas en los laterales del aula. Exploramos la luz a través de papeles de diferentes colores, a través de diferentes texturas, las sombras de nuestras compañeras, la sombra que producen objetos cotidianos sobre las telas y los distintos efectos que se producen con la luz proveniente de las linternas. A continuación cada una de las participantes hizo una breve muestra de su experiencia, para lo que se utilizó un método curioso. Para llamar la atención de las compañeras, la que fuera a compartir su experiencia, debía apuntar con la linterna hacia el techo y el resto acudiríamos al sector en el que se encontrase para poder apreciarla.
 
Para finalizar esta primera parte, escribimos lo que sentimos en un papel y lo leímos en voz alta.
 
A modo de cierre se realizó una presentación que motivó el debate acerca de la utilización de la palabra oscuridad como metáfora para referirnos a lo desconocido, lo peligroso; y la luz como el conocimiento.
 
Para finalizar la jornada apreciamos la utilización de la metáfora en diferentes lenguajes artísticos.

lunes, 8 de junio de 2015

Nadie

                                        La difícil comunicación entre las familias y la escuela.

No hace mucho tiempo, un mañana en el Jardín, surgió un inconveniente con la mamá de uno de los chicos de sala de 12 meses.  

Ese día, ya pasadas las 9: 30 y habiendo terminado el horario de ingreso, sonó el timbre. Salí de la sala de 2 de la que soy auxiliar para ir a abrir la puerta, actividad de la que me encargo en los distintos horarios de entrada recibiendo a los alumnos.

Cuando me acerqué a la puerta me encontré con Román y su mamá, Natalia. A pesar de que llegaron tarde, no le dije nada, ya que la Directora me pidió que haga una excepción con esta familia dado que vienen desde Tigre y resulta difícil calcular el tiempo de viaje desde esa distancia.

Al recibir a Román, Natalia me preguntó si existía la posibilidad de hablar con Nadia, la maestra de su hijo.  Le pedí que me espere en la puerta, mientras averiguaba si Nadia podría atenderla. Llevé a Román a la sala y le transmití a la docente el pedido de la mamá, ofreciéndome a quedarme en su lugar.  Las dos imaginamos que el tema de la charla giraría en torno a la inasistencia de Román al Jardín en los días previos, con motivo de una infección en la rodilla que le impedía caminar con normalidad. Situación de la que estábamos al tanto dado que Natalia había tenido una extensa charla telefónica con la docente del turno tarde el día anterior.

Para mi sorpresa Nadia me contestó lo siguiente: “andá y decile que ahora estoy desayunando con todos los chicos. Si hubiera venido 8:30 la atendía, pero ahora no.  Si quiere hablar conmigo que llame a Silvia y que coordine una entrevista”. Me quedé muda, pensando en cómo decírselo a la madre. Salí de la sala y caminé por el pasillo sabiendo que a Natalia no le iba a gustar lo que tenía para decirle. Llegué hasta la puerta y le expliqué que Nadia en ese momento no podía salir de la sala porque estaba compartiendo el desayuno con los chicos, pero que si coordinaba una reunión con Silvia podría hablar con ella otro día. 

A pesar de sentirme expuesta ante la situación que se generó, en cierto punto comparto la decisión de la docente de no salir de la sala. Si la maestra tuviera que presentarse ante los padres en cada reclamo por parte de ellos, dejaría al grupo solo en varios momentos del día. Por lo que coincido que este tipo de encuentros debiera estar previamente pautado.

En relación a mi función muchas veces me pregunto: ¿Cómo decirle a los padres cosas que no quieren escuchar intentando que no se enojen?

Como era esperable no le gustó mi respuesta. Poniéndome en su lugar,  tampoco me hubiera gustado que no me atiendan. Cambiando el tono me preguntó por Silvia, la Directora de Jardín. Le conté que Silvia ese día llegaba después del mediodía, pero que Laura, la dueña, estaba por llegar. Me contestó que iba a estacionar el auto y volvía a esperarla. 

¿Es aceptable que no haya ningún directivo en la Institución?

Pasaron 20 minutos hasta que Natalia volvió. En ese tiempo ya había llegado al Jardín Cecilia, la empleada administrativa, quien escuchó la conversación que manteníamos mientras yo acompañaba a la mamá de Román a un sector en donde pudiera sentarse a esperar a Laura. Cecilia, preocupada por la situación se acercó para informarnos que ésta no iba concurrir ese día, lo que generó aún más enojo en Natalia que comenzó a gritar: “¡¿Cómo puede ser que no haya nadie?! La maestra no tiene ganas de atenderme y los directivos no están. ¿Me están cargando?”. En ese momento Cecilia me pidió que me retirara para poder conversar entre ellas. 

En relación a la ausencia de los directivos, entiendo que fue el detonante del enojo de Natalia. Comparto con ella que al menos algún integrante del equipo directivo debiera estar disponible en forma permanente durante la jornada escolar.

En este lapso los nenes de la sala de 12 meses habían terminado de desayunar y una de las nenas había vomitado. Esta fue otra explicación que Cecilia le dió a Natalia para justificar la imposibilidad de Nadia para salir de la sala. Hablaron durante diez minutos y la mamá se retiró aún más enojada que antes.

Al otro día, Silvia, me comentó la larga conversación que tuvo con Natalia por teléfono. Ella creía que yo le había mentido, dándole excusas, lo que la hizo enojar conmigo. Los directivos defendieron a las docentes, pero ¿tiene razón Natalia en pedir que alguien escuche su reclamo?, ¿Por qué el Jardín no tiene una buena comunicación con esta familia?, ¿Qué espera esta mamá de las docentes? ¿Natalia confía en la Institución? ¿Por qué?

Tomando distancia de la situación, si  viviera una experiencia similar intentaría ser el nexo entre la docente y la madre, pero ¿es parte de mi función? ¿Le sirve a las familias que yo asuma este rol?